
Gato limpio, blanco, buscando jugar dónde quiere, dónde siente, dónde su instinto le guía, pelos erizados cuándo acontece un peligro o algo desconocido que se le acerca, también curioseando, bien saben los dos que hay que inspeccionar, buscar lo nuevo, lo que su sangre hierve por conocer, para formarse de valor en futuras aventuras, o capaz llevar una vida cómoda en el sofá de sus dueños. Sin castración el sexo pide, afuera gatas seduciendo a machos para gozar algunos segundos, uso casual y callejero, pedido para una cama en el techo de algún vecino, pero él se decide por una, la mas negra de todas, la de pelos largos y sucios, algo lo cautivo de ella, se lanza al vacío de los metros estructurales de los edificios, la busca cuando la encuentra, ya con varios gatos en celo, arrinconándola, formados en círculos, tiene que pelear por ella, sus pelos largos femeninos se ponen en su dirección, fue elegido, ahora la contienda comienza, garras lo mas largas posibles y destreza para una victoria segura, media hora de regodeos y miradas amenazadoras, treinta gatos luchando por la misma, la mas famosa de los techos y el tiempo siguió pasando, viendo antes de luchar, quien se atreve a empezar la contienda, ya para esto la gata mas solicitada se aburre, pierden mucho tiempo los machos con sus estúpidas demostraciones de gato no castrado.
Se retira mientras los otros deciden como empezar la caza de machos débiles, como quería sexo gatuno, en el camino elije a un felino gris, atemorizado por lo que pasaba, alejado de todo eso, ahí mismo sexo y garras, pasión, gemidos dentales, esa elección duró para toda la vida, los otros no se dieron cuenta, aún seguían peleando.
En vez de luchar por algo, ve directamente a lo que quieres, porque se puede pasar esa oportunidad, ¿para que luchar? Si se puede tener lo que mas anhelas, usa tus garras solo para escalar ese muro que te separa de los que amas y quieres tener, usa esa voluntad para saltar al muro y comenzar.
Por Kosmisch